martes, 18 de octubre de 2016

Nada nuevo que decir


Veo tan bonito el blog ahora que no tengo nada escrito:

Veo un fondo blanco como la nieve recién caída, un título y una frase de esas para quedar guay debajo, siempre entrecomillada, porque a nadie se le ocurre nada interesante y nuevo que decir.

Veo que debajo pone en un gris tímido “No hay ninguna entrada”.

Y es que no sé qué escribir para presentarme o presentar lo que quiero con este blog… Se me ocurren tantas cosas a la vez, que unas se atropellan a otras y todas caen como las fichas de un dominó.

Por eso empezaré no diciendo nada y continuaré como me salga la próxima vez.

Me atreveré a ensuciar un fondo blanco, como si fuera un pájaro cantándole al silencio.

4 comentarios:

  1. Voy a estrenar yo mismo los comentarios de mi propio blog; y así, me doy por presentado de principio a fin, por los tiempos de los tiempos.

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  2. Me gusta lo que escribes. No lo consideraría "ensuciar" un fondo blanco. Todo lo contrario.

    Como bienvenida, te dejo mi favorita:

    "Si quieres despertar a la humanidad, despiértate a ti mismo.
    Si quieres eliminar todo el sufrimiento del mundo, elimina todo lo que es oscuro en ti mismo.
    En verdad, el mayor don que tienes para ofrecer es el de tu propia transformación."

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    Respuestas
    1. Gracias por el comentario :)

      Ahora mismo publico lo que comentas, aunque dudo que eso lo dijera Lao Tse, porque en el Tao Te King no está. Pero son unas sabias palabras.

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    2. Ya... suelen atribuirle frases que no son suyas.
      Por esta razón no lo añadí su nombre al comentario.
      Pero pregunto: puede alguien adueñarse de la sabiduría?

      Pienso que la sabiduría es universal, son ideas que están flotando por el aire y de repente alguien se conecta a ellas y las verbaliza en una conversación, o las comenta en un blog, por ejemplo.
      Una consciencia comunitaria, por decirlo de otra manera.

      Lo difícil es tener la mente vacía o conocerse lo suficiente para ser capaz de percibir una idea y comprenderla evitando entremezclarla con la confusión mental de uno mismo.

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