miércoles, 10 de mayo de 2017

Los verdaderos amigos

Os presento al amigo Leandro Karnal, que dice así:
Amigos son pocos y escasos a lo largo de la vida. Y eso es una lección que yo duramente aprendí. Tenemos cientos de conocidos, pero tenemos pocos amigos.

Ya propuse una vez, y hay una prueba eficaz e infalible para que apliquen sobre la amistad. Al volver a casa en los próximos días reúnan a unos amigos y hable sobre el éxito de su vida; no hable de fracasos. El fracaso provoca solidaridad entre todas las personas. El fracaso provoca proximidad entre las personas. Si yo digo que tengo un cáncer, recibiré abrazos de todas las personas. El fracaso, el dolor, la enfermedad no es una señal de amistad. Digan: “Yo estoy bien, nunca he ganado tanto dinero en la vida, estoy amando y siendo amado, y tengo muchísimo éxito y va cada vez va a mejor”. Un test infalible.

Inmediatamente mire a la cara de la persona. Solo un amigo va a sonreír y emocionarse con su éxito. Los otros, van a decir “Eh.. ¿ah sí?… vaya… estás un poco subidito, ¿no?”. Los demás se van a molestar. El que se molesta es porque no le caigo bien. Quien se incomoda es porque está compitiendo conmigo. El que se molesta es que no tolera mi éxito.

O como dice una a quien ahora llamo semi-amiga, que es la categoría de enemigos que me abrazan. Dice esta semi-amiga: “Guau, Leandro!! Vas por todo Brasil dando charlar y escribes muchos libros; toda la gente quiere escucharte… y eso se acaba, eh, eso pasa!!” 

Todavía no ha pasado, pero pasará un día. Me gustaría que simplemente, ese día, porque efectivamente todo pasa, que este día fuera uno después del de ella, para que yo pueda acompañarla a su entierro y decir: “Sí, efectivamente todo pasa…”. Y el de ella antes que el mío.